Cómo crear un kit de bienvenida alojamiento turistico
Imagina esto: tus huéspedes llegan después de un vuelo largo, cansados y con hambre. Abren la puerta de tu apartamento y encuentran una cesta cuidadosamente preparada con chocolates locales, una botella de agua fría y una nota manuscrita dándoles la bienvenida.
¿El resultado? Una sonrisa inmediata, una conexión emocional con tu espacio y, muy probablemente, una reseña de cinco estrellas.
Los pequeños detalles marcan la diferencia en la industria de alojamientos turísticos. Un kit de bienvenida bien pensado no es solo un gesto amable, es una estrategia que transforma huéspedes satisfechos en promotores entusiastas de tu propiedad.
Estos viajeros felices no solo volverán, también recomendarán tu alojamiento a amigos, familiares y en sus redes sociales. Si estás buscando más formas de aumentar tus reservas, te recomendamos leer nuestra guía sobre cómo promocionar tu alquiler vacacional en Instagram.
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Crear un kit de bienvenida memorable no tiene por qué arruinarte económicamente ni requerir horas de preparación. Con un poco de planificación y creatividad, puedes diseñar algo que impresione genuinamente a tus huéspedes sin que suponga una carga para tu operación diaria.

Regalos que conectan con el momento
La personalización empieza por prestar atención al calendario. Cuando tus huéspedes reservan para Navidad, espera que tu alojamiento refleje algo de ese espíritu festivo. No hace falta transformar el apartamento en una película de Hallmark, pero unos pocos detalles temáticos pueden crear esa sensación de hogar lejos de casa que tanto valoran los viajeros.
Durante las fiestas navideñas, considera incluir algunos bastones de caramelo artesanales, un pequeño panettone o turrones si estás en España. ¿Coincide su visita con el Año Nuevo Chino? Unas linternas de papel decorativas y algunos pasteles de luna convertirán tu kit en algo especial y culturalmente relevante.
La primavera invita a incluir productos frescos y ligeros. Piensa en galletas con sabor a limón, mermeladas de frutas de temporada o incluso semillas de flores con una pequeña maceta si tu propiedad tiene balcón.
En verano, las opciones refrescantes funcionan mejor: frutas deshidratadas, granola casera, infusiones frías. El otoño pide algo más reconfortante: chocolates especiados, frutos secos caramelizados o té chai.
Estos toques estacionales no solo demuestran atención al detalle, también hacen que los huéspedes sientan que su estancia ha sido preparada específicamente para ellos, no siguiendo una fórmula genérica que aplicas todo el año.
Lo práctico siempre gana
Los hoteles llevan décadas dejando jabones y champús en miniatura en los baños, y hay una razón simple para ello: funciona. Los viajeros olvidan cosas. Siempre. Por muy bien que planifiquen su equipaje, alguien acabará necesitando pasta de dientes, un cepillo o acondicionador.
Proporcionar estos básicos no es solo práctico, es preventivo. Evita que tus huéspedes tengan que salir corriendo a buscar una farmacia a las once de la noche, mejora su primera impresión de tu alojamiento y demuestra que has pensado en sus necesidades reales.
Más allá de los artículos de higiene, considera qué otros elementos prácticos podrían marcar la diferencia. Un cargador universal de teléfono puede salvar el día de un huésped que olvidó el suyo.
Un paraguas compacto guardado cerca de la entrada es un salvavidas durante las sorpresas climáticas. Un pequeño costurero con aguja e hilo ha rescatado más de una camisa antes de una reunión importante.
Muchos de estos artículos no se usarán en cada estancia, y eso está bien. Los que no se usen permanecen en tu propiedad para los siguientes huéspedes, reduciendo tus costes a largo plazo. Los que sí se necesiten generarán un agradecimiento desproporcionado al esfuerzo que requieren por tu parte.
Comida que cuenta historias
El componente gastronómico de tu kit de bienvenida merece especial atención. La comida tiene un poder emocional único: evoca recuerdos, crea conexiones y comunica cuidado de una manera que pocos otros gestos pueden lograr.
Opta siempre por productos no perecederos que puedan esperar en tu propiedad sin estropearse. Chocolates de calidad, galletas artesanales, frutos secos tostados, barritas energéticas gourmet. Estos tentempiés no solo satisfacen el hambre inmediata de los recién llegados, también les dan algo que disfrutar durante su estancia sin tener que hacer la compra el primer día.
Aquí es donde puedes brillar realmente: elige marcas locales con historia. Ese chocolate orgánico de una chocolatería familiar que lleva tres generaciones en tu ciudad. Esas galletas de una panadería tradicional del barrio.
Esa mermelada hecha con fruta de la región. Cada producto local que incluyas no solo apoya la economía de tu zona, también cuenta una historia sobre el lugar que tus huéspedes están visitando.
Acompaña estos productos con una nota breve explicando su origen. «Este chocolate viene de la Chocolatería Pérez, una empresa familiar que ha estado en nuestro barrio desde 1952. María, la propietaria actual, usa solo cacao ecuatoriano de comercio justo». De repente, tu kit de bienvenida no es solo comida, es una introducción cultural a tu ciudad.
No olvides incluir agua embotellada, especialmente si tus huéspedes llegan de países donde el agua del grifo no es potable y podrían tener dudas. Añade también una selección de tés e infusiones. El té es universal, reconfortante y apreciado por viajeros de todas las culturas.
Comodidades que transforman espacios
Hay ciertos objetos que no necesariamente van en un kit de bienvenida, pero que deberían estar disponibles en tu propiedad como parte de la experiencia general. La clave está en comunicar claramente que estos artículos están ahí para su uso.
Un adaptador de corriente universal es indispensable si recibes huéspedes internacionales. Colócalo en un lugar visible con una nota: «Este adaptador universal está disponible para tu uso durante la estancia.
Por favor, déjalo aquí para los próximos huéspedes». Esta simple frase resuelve uno de los problemas más comunes de los viajeros internacionales y evita que tengan que comprar uno para solo unos días.
Los cargadores de teléfono extras (USB-A, USB-C, Lightning) estratégicamente colocados en el dormitorio y la sala de estar son pequeñas inversiones que generan grandes dividendos en satisfacción del huésped. Nadie quiere cargar su teléfono lejos de donde están relajándose porque el único enchufe disponible está en el otro extremo del apartamento.
El secador de pelo es otro elemento esencial que muchos viajeros prefieren no empacar por su tamaño y peso. Asegúrate de que funcione bien y esté en buenas condiciones. Nada frustra más que un secador que apenas echa aire o que se sobrecalienta después de dos minutos.
Piensa también en esas comodidades que hacen que tu alojamiento se sienta como un hogar temporal, no solo un lugar donde dormir. Albornoces suaves colgados en el baño crean una sensación de lujo que los huéspedes asocian con hoteles de alta gama.
Una manta extra doblada sobre el sofá invita a acurrucarse con un libro o una película. Una botella de agua caliente en el armario puede ser un regalo del cielo para alguien que llega con los pies congelados después de un día explorando la ciudad en invierno.
Estos elementos no son necesariamente parte de tu kit de bienvenida, pero complementan perfectamente la experiencia que estás creando.
Información que empodera
Los huéspedes aprecian enormemente la información local práctica que les ahorra tiempo y reduce la ansiedad de navegar un lugar nuevo. Si tu ciudad tiene un sistema de transporte público eficiente, considera dejar tarjetas de transporte prepagadas con suficiente saldo para algunos viajes.
No necesitas cargarlas con 50 euros, bastan 10-15 euros para que puedan empezar sin tener que buscar una máquina expendedora al llegar.
Junto a estas tarjetas, deja un mapa del metro o tranvía con las estaciones principales marcadas: la más cercana a tu propiedad, las que conectan con atracciones populares, la del aeropuerto. Este mapa físico sigue siendo increíblemente útil incluso en la era de los smartphones, especialmente cuando la batería se está agotando o la conexión de datos falla.
Recopila folletos de atracciones locales, no solo los monumentos turísticos obvios, sino también experiencias menos conocidas: mercados de agricultores, rutas de senderismo cercanas, eventos culturales de temporada, restaurantes locales que merecen la pena.
Muchos de estos folletos puedes obtenerlos gratis en oficinas de turismo, y aportan valor real a tus huéspedes.
Tu carta de bienvenida debe complementar estos materiales. En lugar de una simple nota diciendo «disfruta tu estancia», crea un documento útil que incluya:
- Instrucciones wifi con la contraseña claramente visible
- Números de emergencia locales
- Contacto directo tuyo para cualquier problema
- Recomendaciones personales de restaurantes, cafeterías y bares
- Consejos de transporte específicos
- Normas de la casa presentadas de manera amigable
- Horarios relevantes (recogida de basura, horarios de tiendas locales)
- Sugerencias de qué hacer según el clima o el día de la semana
Imprime este documento en un papel de calidad y déjalo en un lugar prominente, idealmente en un marco bonito sobre la mesa de la cocina o el escritorio. La presentación importa tanto como el contenido.
Sabor local auténtico
Tus huéspedes no eligieron tu alojamiento por accidente. Muchos viajeros eligen apartamentos turísticos precisamente porque buscan una experiencia más auténtica que la que ofrece un hotel internacional genérico. Tu kit de bienvenida es una oportunidad perfecta para entregar exactamente eso.
Si tu alojamiento está en Barcelona, incluye algo inherentemente catalán: una selección pequeña de turrones de Jijona o Alicante, una botella de cava local, algunos panellets si es temporada, o una barra de chocolate con aceite de oliva virgen extra.
En Madrid, podrías incluir barquillos, caramelos de violeta del Monasterio de las Descalzas, o una lata pequeña de pimentón de La Vera con una receta simple.
Valencia ofrece infinitas posibilidades: horchata en polvo con instrucciones para prepararla, fartons envasados, o naranjas de la huerta valenciana si tu check-in es personal y puedes garantizar la frescura. En el País Vasco, considera incluir una tableta de chocolate artesanal de Donostia, pimientos del piquillo en conserva, o incluso una botella pequeña de sidra.
Más allá de la comida, piensa en otros productos locales: jabones artesanales hechos en tu ciudad, una vela con fragancias regionales, posavasos con diseños locales, o imanes que tus huéspedes puedan quedarse como recuerdo.
Hablando de recuerdos, considera dejar una bolsa de tela reutilizable con un diseño relacionado con tu ciudad o barrio. Incluye una nota: «Esta bolsa es tuya para usar durante tu estancia y llevártela a casa como recuerdo de tu tiempo aquí». Es un gesto sostenible, práctico durante su visita y crea un recordatorio físico duradero de su experiencia en tu alojamiento.
Presupuesto y sostenibilidad
La idea de crear kits de bienvenida personalizados para cada huésped puede sonar cara, pero no tiene que serlo. Con compras inteligentes y planificación estratégica, puedes mantener los costes por kit entre 5 y 15 euros, una inversión mínima considerando el impacto potencial en tus reseñas y reservas futuras.
Compra al por mayor cuando encuentres ofertas en productos no perecederos. Ese chocolate que está de promoción este mes puede almacenarse perfectamente durante meses. Establece relaciones con productores locales que pueden ofrecerte precios especiales si compras regularmente en cantidades moderadas.
Considera también la sostenibilidad de tus kits. Evita el exceso de envoltorios plásticos individuales. Opta por productos con embalajes reciclables o compostables. Usa cestas reutilizables en lugar de cestas de un solo uso. Estos detalles no solo son mejores para el planeta, también resuenan cada vez más con viajeros conscientes que valoran prácticas sostenibles.
Algunos artículos de tu kit pueden ser de marca blanca económica sin sacrificar calidad: el agua embotellada, las bolsitas de té básico, los jabones de baño. Otros elementos, especialmente los que representan tu localidad, merecen una inversión ligeramente mayor porque son los que realmente impresionan.
La intención detrás del gesto
Al final del día, incluso el kit de bienvenida más modesto puede generar un impacto desproporcionado si está presentado con cuidado y pensamiento genuino. Un simple paquete con tres galletas caseras, una botella de agua y una nota manuscrita puede tocar el corazón de un huésped tanto o más que una cesta elaborada sin alma.
La clave está en la autenticidad. Los huéspedes detectan cuando algo se ha hecho con cariño versus cuando es simplemente un procedimiento estándar ejecutado sin pensamiento. Incluir una nota personal, aunque breve, transforma completamente la percepción del gesto.
No necesita ser larga: «Hola Sarah y Mark, bienvenidos a Barcelona. Esperamos que disfruten su estancia en nuestro hogar. Nos encanta especialmente el chocolate que hemos incluido, de una chocolatería familiar a dos calles de aquí. Ana y Carlos».
Esas pocas líneas personalizadas crean conexión humana en una industria que a veces puede sentirse transaccional. Los huéspedes recordarán que alguien se tomó el tiempo de escribir sus nombres, de hacer una recomendación personal, de hacerlos sentir bienvenidos como individuos, no como cliente número 247.
Este enfoque personalizado se refleja directamente en las reseñas. Los huéspedes mencionan específicamente estos detalles: «Ana y Carlos dejaron una cesta de bienvenida preciosa con productos locales y una nota manuscrita. ¡Nos sentimos como en casa desde el primer momento!».
Estas reseñas, llenas de calidez y detalles específicos, son las que convencen a futuros huéspedes de elegir tu propiedad sobre la competencia.
Gestión profesional que escala
Crear kits de bienvenida personalizados para cada huésped es maravilloso cuando gestionas una o dos propiedades. Pero cuando tu portfolio crece, mantener este nivel de atención personal puede volverse insostenible sin el apoyo adecuado.
Aquí es donde una empresa de gestión de apartamentos turísticos especializada marca la diferencia. Los profesionales que se dedican exclusivamente a la gestión de alquiler temporal tienen sistemas establecidos para mantener esos toques personales a escala, sin que tú tengas que dedicar horas cada semana a comprar, preparar y coordinar kits de bienvenida.
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